Tras discutir si pasar la noche por allí o poner rumbo a Santoña y amanecer allí, optamos por lo segundo. El lugar elegido fue la Pensión Siete Villas, del todo recomendable.
En las Marismas de Santoña no tuvimos mucha suerte con las aves marinas. El tiempo era primaveral y el mar parecía un embalse de aguas mansas (supongo que poco usual en el Cantábrico).
Sí disfrutamos de la belleza de estos lugares, tan repetidos en las crónicas de avistamientos importantes de nuestros colegas "norteños".
Después de buscar sin éxito la Foca que se estaba viendo estos días por el Puerto de Colindres, nos dirigimos a intentar dar con algún colimbo al Puntal de Laredo. Tampoco hubo suerte, a destacar 2 Gaviones atlánticos Larus marinus en vuelo hacia el interior de la ría.

En la siguiente parada, la Marisma de Cicero, vimos bastantes Chorlitos grises Pluvialis squatarola y un solitario Correlimos gordo Calidris canutus, entre otros limícolas.

En la
Canal de Ano pudimos disfrutar de hasta 4
Zampullines cuellirrojos Podiceps auritus durante un buen rato. Esta especie es invernante regular en la zona, pero hasta hace poco se consideraba rareza en España.
A continuación nos desplazamos hasta la cercana Cantera de Escalante, donde vimos a placer un Halcón peregrino Falco peregrinus disfrutando del sol de la mañana. También pudimos ver un pequeño grupo de Ánsares comunes Anser anser en el pólder.

Echamos un pequeño vistazo al Observatorio de la Arenilla, donde había un señor haciendo digiscoping. . Ya era hora de comer y fuimos a dar buena cuenta del bocata a las cercanías de la Plaza de Toros de Santoña, en pleno paseo marítimo.
Después del bocata, fuimos a echar un vistazo a las Charcas de El Dueso. Tenían bastante movimiento de anátidas, pese a encontrarse al pie de una carretera con mucho tráfico. Incluso un Porrón moñudo Aythya fuligula se dejó fotografiar a menos de 10 metros de distancia.
Aquí pusimos punto y final a nuestra visita a las marismas.
Sobre las 4 de la tarde pusimos rumbo a Langre, para probar suerte con los escribanos lapones. Tampoco tuvimos suerte (una vez más). De todas formas, este paisaje es de obligada visita: increíbles praderas que desembocan en el mar, salvando un acantilado vertical que alcanza los 30 metros. También se sumó una espesa niebla, que contribuía a que aquel momento resultara único...
Un grupo de Alondras comunes Alauda arvensis, nos hizo acelerar el pulso por momentos y pensar en los visitantes lapones. Un solitario Zorzal alirrojo Turdus iliacus intentaba refugiarse del frío en un pequeño arbolillo. La sorpresa saltó (nunca mejor dicho) a escasos metros por delante: una Chocha perdiz Scolopax rusticola emprende el vuelo y se pierde en la espesa niebla.

Acabamos el día en la Bahía de Santander. Los últimos minutos de luz los dedicamos al macho de primer invierno de Porrón bastardo Aythya marila presente en Marismas blancas.
Al día siguiente la cita era en el aparcamiento de las Marismas de Alday a las 8 de la mañana. Al entrar en el observatorio de la laguna nos sorprendio el "paisaje nevado" entre brumas que forma el dormidero de Garcillas bueyeras Bubulcus ibis en las isletas próximas. Aqui vimos algunos grupitos de Agachadizas comunes Gallinago gallinago, bastantes Avefrías Vanellus vanellus y unas 9-10 Espátulas Platalea leucorodia, además de muchas anátidas (porrones comunes y moñudos, frisos, cucharas, rabudos, alguna cerceta común, etc...).

Tras una horita y algo pusimos rumbo a la
Playa de Santander (previa parada para desayunar y dar buena cuenta de un magnífico Sobao!!). Aquí la suerte comenzó a cambiar. Fué "llegar y besar el santo", ya que en las primeras rocas que miramos pudimos ver una de las aves que se me resistían: el
Correlimos oscuro Calidris maritima. Pudimos ver, al menos, 3 ejemplares a la vez y bastante cerca. Se dejaron fotografiar y flipamos de lo lindo durante un buen rato. Aquí os dejo algunas fotillos de este precioso bichejo...



Continuamos hacia
San Vicente de la Barquera. La primera parada la hicimos en el
Cementerio de Abaño, desde donde contamos más de 200
Ánades silbones Anas penelope, más de 100
Zarapitos reales Numenius arquata y un par de Porrones moñudos (poco comunes en esta zona).
Desde el Puente de la Maza contamos más de 700 gaviotas, destacando alguna Gaviota cabecinegra Larus melanocephalus.
Al ver poco movimiento, nos trasladamos a La Barra, o "espigón", como lo llamamos por aquí por el sur. Debía haber paso de álcidos, porque vimos muy muy lejos algunos "Alcaraos", que es como llaman por aquí cuando no se puede diferenciar si son Alcas Alca torda o Araos comunes Uria aalge. Aquí vivimos uno de los mejores momentos de observación (al menos para mi), cuando Máximo exclamó:"¡Aquí está!" Un precioso macho de primer invierno de Éider común Somateria mollisima. Durante las 2 horas que permanecimos aquí hubo momentos en los que se acercó bastante y pudimos sacarle alguna foto en la que se aprecia ligeramente.


CONTINUARÁ...